En 1950 el Barón de Valenzano, Pasquale Martucci, y sus hijos Celio, Giacomo, Nicola y Pietro Aurelio, inauguran una bodega importante en Valenzano. Contaba con unas instalaciones enológicas que, en aquel entonces, eran absolutamente de vanguardia. Completaban la planta una línea de embotellamiento y cubas enterradas y elevadas, amén de una extensa zona destinada a oficinas y salas de reuniones y atención al público. El Barón se encargó personalmente de la imagen de las botellas, que lucían el escudo de la familia grabado a fuego.

En el año 2003, por iniciativa de la Dra. Matilde Falagario, esposa de Nicola Martucci, nace el proyecto de una nueva bodega en Squinzano. El edificio, que se construyó a fines del siglo XX, conforme a la tradición arquitectónica de Salento, se remodeló de pies a cabeza. Y se equipó con instalaciones tecnológicas punteras, destinadas a la vinificación. Todo ello, respetando y conservando la estructura arquitectónica existente.

Dicho proyecto, que hoy se ha convertido en realidad, se precia de producir vinos DOP e IGP que ganaron premios importantes en los más prestigiosos concursos enológicos, nacionales e internacionales.